Halfeti

Así despacio…

Acariciando mis relieves

con rosas negras de Halfeti,

regalando al techo eclipses

que solo veíamos nosotros,

complaciendo nuestros surcos,

Mientras damos de beber a las fieras

escondidas bajo la piel.

Recitaste nuestra crónica

con mirada de última vez.

Suspiros que caducaban

y caían…

quietos en el suelo,

quietos tú y yo

quietos los eclipses…

Mientras,

en Halfeti,

hay un rosal cargado de flores

que me espera.

Marisa Sánchez.

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